¿Por qué hay tan pocos vinos rosados en las cartas de los restaurantes ?

¿Por qué hay tan pocos vinos rosados en las cartas de los restaurantes ?

Los vinos rosados ​​sufren de una mala fama que surge de la idea de que sólo los vinos tintos pueden ser buenos . Nada más lejos de la verdad. Lo que hay que tener claro es que si queremos un buen rosado, como con todos los vinos, tendrá un precio en consonancia.

El vino rosado es muy sensible a la calidad de la uva, que ha de estar en el punto justo de maduración y aromáticamente expresivo, y es muy delicado de elaborar . Por lo tanto no es lógico pensar que debe ser más barato que un buen vino blanco o tinto joven . Teniendo en cuenta esto, en el Penedès hay una nueva generación de vinos rosados, con mayor o menor intensidad de color y aromáticamente complejas, que son grandes vinos.

En cuanto a su maridaje , hay platos que casi piden un vino rosado : los arroces, pasta, y otros con que combina perfectamente , como las carnes blancas, las verduras a la brasa o las aves.

Además, pueden ser una buena elección sin compromiso en una comida en que haya platos de características variadas. Sin complejos !

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