¿Qué aporta la crianza a los vinos ?

¿Qué aporta la crianza a los vinos ?

Ante todo hay que decir que hay dos tipos de crianza, la que se hace en barrica y la que se hace en la propia botella. La más importante es la que se hace en barrica que, contra lo que a veces se dice, no hace más "fuerte" el vino, al contrario, más bien lo suaviza y la redondea.

Es por este motivo que los vinos que ponemos en crianza son vinos originariamente más astringentes y tánicos, más potentes, capaces de aguantar este proceso sin oxidarse y envejecer.

La crianza les aporta además una complejidad aromática, ya que suma a los aromas originales del vino joven, las de la madera empleada (de roble o, recientemente, de acacia) y las del tostado al que se somete para fabricar las barricas. Por eso los enólogos del Penedès eligen las características de las barricas con mucho cuidado, ya que son un componente importante de las diferentes variables que terminan definiendo un vino.

¿Hay vinos blancos con crianza? Sí, aunque son menos frecuentes. Generalmente son vinos que han fermentado en la barrica para coger con más rapidez los aromas y los taninos de la madera, o también vinos blancos que hacen una corta crianza en barrica una vez terminada la fermentación

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