Fermentan los blancos

Fermentan los blancos

La fermentación es el proceso por el cual las levaduras transforman el azúcar del mosto en alcohol y dióxido de carbono.

 

En el caso de los vinos blancos jóvenes, una vez desfangado y tenemos el mosto limpio, lo ponemos en un depósito de acero inoxidable donde se producirá la fermentación, ya sea con las levaduras autóctonas y naturales del mosto o sembrando levaduras seleccionadas. En este proceso, donde se desprende CO2 en forma de burbujas de gas, aumenta mucho la temperatura y da la sensación de que está hirviendo.

 

El calor desprendido hay eliminarlo, ya que si el mosto se calienta durante la fermentación, el proceso se acelera y se pierden por evaporación los aromas afrutados. Además, en este caso el vino tendría gustos extraños.

 

Es por ello que las tinas de fermentación tienen en el exterior circuitos de refrigeración, llamados camisas. Por estos circuitos, pasa agua fría que hace que la temperatura de los depósitos en fermentación no suba por encima de los 16 - 18 º C.

 

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