La sequía y las altas temperaturas de los últimos meses avanzan la vendimia 2017 en las viñas de la DO Penedès

Los bajos niveles de lluvia registrados durante los meses de primavera, junto con el calor intensa de junio y julio, han hecho que la cosecha se inicie unos días antes de lo que es habitual. La pluviometría registrada durante la primera mitad del año ha sido la estándar de la zona. Con todo, se prevé que la cosecha sea similar a la del año pasado en número de kilos de uva.

Uno de los hechos a destacar es la excelente sanidad que presenta la uva. La combinación de un invierno donde las temperaturas han sido más bien frías, y elevadas durante los meses previos a la cosecha, hace que el número de larvas de insectos y de hongos que pueden afectar a la uva y a la cepa disminuyan. El director de la DO Penedès, Francesc Olivella, también ha destacado el volumen de la uva de este año: “Durante los meses de primavera y verano hemos tenido registros récord de temperaturas. Este hecho ha provocado que el volumen de la uva sea menor al habitual como sucedió durante el 2016, si bien el fruto es de más calidad”.

La vendimia ha comenzado con la cosecha de las variedades Chardonnay y Pinot Noir, las dos destinadas a la elaboración de vinos espumosos Clàssic Penedès. Además, también se han cosechado algunas viñas de Gewürtztraminer y Muscat. Olivella ha anunciado que se prevé que durante la segunda quincena de agosto se inicie la cosecha de las variedades tradicionales del Penedès como el Macabeu, y en setiembre el Xarel·lo.

Se prevén también graduaciones altas y buenas maduraciones. Este último hecho influirá especialmente en el incremento de intensidad de color de los vinos negros. Las variedades negras, destinadas a la elaboración también de vinos rosados, se prevé que se empiecen a cosechas a principios de setiembre.